domingo, 14 de abril de 2013

Tarea fallida




La tarea era hacer un texto a cerca del momento más feliz de mi vida. Y pues no, nada extraordinario vino a mi mente. Sería incomprensible para el mundo, saber que a mí me hacen feliz los momentos ordinarios de la existencia. Ni modo que escribiera lo feliz que me hace estar en la Sierra de San Pedro Mártir viendo la noche atascada de estrellas, o que no haya trafico en Tijuana, o estar sentada a la orilla del mar en pleno invierno tomándome un café caliente,  o dormir con mi perra y mis gatos y gatas, o la cena con mi familia, o la compañía de mis pocos pero excelentes amigos. Pensé mucho a cerca del momento más feliz de mi vida e incluí muchos momentos por el estilo. No puedo omitir recordar los días que pasé en Mazunte, aunque no pudiera tener una cerveza conmigo porque se calentaba en cuestión de pocos minutos. El sol era muy fuerte, la playa estaba sola. Entonces yo no había aprendido a nadar, pero aun así entré al mar y sentí el agua caliente. A pesar del calor y de que la cerveza helada era escasa, Mazunte fue mi paraíso por unos días.
Eres bien quién-sabe-como, me dice el tipo que me vende mi lipstick favorito. Y me enorgullece darme cuenta de que tiene razón.

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